Sabiduría
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Introduccin La literatura sapiencial es el resultado de la recoleccin o produccin de la sabidura colectiva del pueblo y de las escuelas. En toda la biblia encontramos algo del gnero sapiencial: proverbios, enigmas, discursos, exhortaciones, narraciones, etc. cargados de sabidura. Sin embargo, hay cinco libros considerados propiamente como sapienciales: Proverbios, Job, Eclesiasts o Qohlet, Eclesistico (o Ben Sira) y Sabidura.1 Una nueva mirada Por mucho tiempo estos libros fueron poco estudiados en Amrica Latina. Debido a la situacin de pobreza y de urgencia de praxis poltica en el continente, se prefiri estudiar aquellos libros que acompaaran las aspiraciones de liberacin en los tiempos de las dictaduras, libros que denunciaran los mecanismos de dominacin que empobrecan las personas, las comunidades y los pueblos. Es por eso que los libros preferidos fueron los de los profetas, el xodo, los evangelios y la apocalptica. A excepcin del libro de Job, que habla sobre el sufrimiento injusto, los libros sapienciales poco se trabajaron y ms bien se vieron con cierto recelo.2 La polarizacin de la ideologa poltica, no permita ver la complejidad de la existencia humana y las relaciones. Un libro como el del Eclesiasts que inicia su discurso afirmando que todo es vanidad y que no hay nada nuevo bajo el sol, era como un balde de agua fra para la lecturas contextuales de aquel entonces, que requeran el compromiso en la lucha por la vida. La situacin cambi cuando se dio la recomposicin del mundo y la globalizacin empez a penetrar todos los rincones de la tierra. Las llamadas crisis de utopa y de paradigmas paralizaron el pensamiento que predominaba en las lecturas de la biblia. Fue en este momento en donde empiezan a surgir artculos y comentarios bblicos valorando ms la literatura sapiencial. Fue la bsqueda de una sabidura que ayudara a comprender lo acontecido o a discernir nuevos caminos lo que hizo posible apreciar el aporte de los sabios del Israel bblico. La literatura sapiencial es fundamental no solo para Amrica Latina sino para todos los pueblos. En ella se encuentra una fuente que representa un largo proceso de dos ltimos libros no entraron en el canon palestinense; aparecen en la biblia griega (LXX). Las biblias catlicas los incluyen, no as las biblias protestantes. 2Entre los pocos que intentaron releer la literatura sapiencial en perspectiva latinoamericana est el libro de Ana Flora Anderson y Fr. Gilberto Gorgulho, Os sabios na luta do povo, 1987, y Milton Schwantes, Um estudo de Proverbios captulo 25. A gloria dos gobernantes consiste em investigar a corrupo, ambos escritos publicados en ediciones artesanales para las comunidades. 1 1Estos
concentracin de saberes. Saberes convertidos en sabidura creada colectivamente para hacerle frente a los desafos del mundo, sea este grande o pequeo, en la casa o en la comunidad; y para hacer a las personas ms humanas en el relacionamiento cotidiano. Este acercamiento mayor a los textos sapienciales ha ayudado a abrir los horizontes hacia otras dimensiones de la existencia humana menos exploradas en nuestras comunidades cristianas. Por ejemplo, cosas del diario vivir, como el ser astuto para preservar la vida y no dejarse morir o matar antes de tiempo; o ms filosficas, como el sentido de la vida, el ocaso de la juventud o la llegada de la muerte. Ambigedad Se ha criticado a la literatura sapiencial de ser ambivalente, y de fcil manipulacin. 3 Esto, en cierto sentido, es verdad y se ha comprobado. El hermoso poema que aparece en Qo. 3.1-8 en el cual se afirma que todo tiene su tiempo y su hora, se ha utilizado para inculcar un conformismo gracias a una lectura determinista; las exhortaciones o consejos a los jvenes en detrimento de las mujeres pueden ser utilizados para marginar a la mujer o para reforzar la creencia en su supuesta inferioridad; los proverbios, para algunos, son sentencias que no movilizan a un compromiso comunitario. Estas son lecturas equivocadas porque son sacadas de su contexto. La sabidura tiene un tinte universal porque procede de la experiencia de la vida. Pero las experiencias de la vida no son fijas, ni tampoco simples, son cambiantes de acuerdo a los tiempos; adems, los tiempos sitan los sentidos de los textos sapienciales universales. Es justamente por esto que no se puede leer un libro sapiencial sin tratar de ubicarlo, aunque sea aproximadamente, en su contexto socio-histrico, econmico, poltico y religioso. Leer el libro como recoleccin o reproduccin de determinado momento histrico ayuda a comprender mejor algo de los sentidos que los autores o copiladores queran darle. Sabemos que la polisemia abre los sentidos para incluir la visin de los lectores posteriores, sin embargo, el detrs del texto, es decir el contexto de su produccin colabora en la clarificacin de los sentidos. Por otro lado, hay que reconocer tambin que en la produccin sapiencial la participacin de los sabios en las cortes de los reyes, comenzando con Salomn, dejan su huella como asesores del rey. Esto alerta a considerar que, al velar por los intereses de la monarqua, a menudo contrarios a la poblacin, su sabidura resulta sesgada. Esto ocurre tambin cuando se unifican los intereses del sabio con los de los escribas, como acontece en el libro de Ben Sira, o cuando la influencia helenista deja sus marcas. A los deslices del sircida
Carlos Mesters y Equipo Bblico CRB, Sabidura y Poesa del Pueblo de Dios (Estella: Verbo Divino, 2000) p. 33-35; Feliz E. Cisterna, ed., Derramar como lluvia su sabidura. Libros sapienciales (Buenos Aires: Ed. Claretiana, 2001), 23-25. 2
3Cp.
los llamara Romi Auth:4 una actitud negativa frente al trabajo y una descripcin nefasta del ser mujer. La actitud frente a los libros sapienciales, as como frente a todos los dems escritos bblicos, debe ser sabia: abierta, receptiva y tambin crtica. El contexto en que se produce la literatura delimita los sentidos y tambin ayuda a entender las posturas. Adems, la ambigedad de algunos textos lleva a reflexionar sobre la ambigedad propia de la vida no solo de aquel entonces, sino del hoy. El mesianismo al cual se estaba tan acostumbrado puede ser una arma de doble filo, ya que puede llevar a reducir los lentes con los cuales se ve la realidad y a pasar por alto hechos fundamentales de la vida concreta. Tal vez por esta misma razn la sabidura del Israel bblico cobra fuerza despus del exilio, pues se necesita de sabidura para reconstruir la vida y sus horizontes. La apocalptica, que tambin surge despus del exilio presenta un visin demasiado macroestructural para acompaar el da a da de la cotidianidad. Pertinencia En los tiempos actuales latinoamericanos la literatura sapiencial puede ofrecer nuevas luces frente a los desafos presentes. Los libros se prestan para releer las Escrituras desde nuevos ngulos. Sin olvidar los intereses mezclados, sean del clan o la corte, del campo o la ciudad, del templo o de los renegados, como Job y Qohlet, una lectura actualizada, hecha a partir de los ejes teolgicos y de la particularidad de cada libro, puede ser provechosa. El arte de vivir: sabidura prctica a. Proverbios. La particularidad de este libro son las colecciones de proverbios, sean cortos (11-31) o largos (1-9). El libro une dos pocas la sabidura ms temprana de Israel (11-31) y otra posterior, postexlica (1-9)
4ADeslizes
do Sircida? En Estudos Bblicos 48, 1996, pp. 43-48. 3
Esta sabidura apunta a lo prctico; al arte de vivir. El sabio no es aquel que tiene muchos conocimientos, sino el que es hbil. De hecho la palabra sabidura (hokmah) y sabio (hakam), a pesar de la variedad de significaciones su sentido principal es destreza, astucia. El sabio es el experto en cosas de la vida.5 Se dice que el proverbio es una arma de defensa de la vida, ayuda a sobrevivir, a sortear las condiciones adversas. Se concentra muchas veces en lo cotidiano, en las relaciones familiares, sociales, religiosas. Su objetivo es salir bien, alcanzar la felicidad. Esta sabidura es de tipo universal. La mayora de las culturas la poseen. Los proverbios son flores de filosofa6 Los sabios de Israel vincularon su fe en Dios a este tipo de sabidura. Un Dios que favorece a los pobres y que es amante de la justicia (Pr.11.20; 15.8-9,29). Los sabios propusieron el concepto temor de Dios como principio de sabidura (Cp. 1.7). El temor de Dios marca la lnea que le permite a los humanos ser humanos [no dioses] y tratar a los dems como humanos.7 Este principio que significa respeto a Dios en el arte de vivir es el que permite alcanzar la felicidad sin oprimir al otro o a la otra, pues condiciona las actitudes y las prcticas: Quien oprime al dbil ultraja a su hacedor, ms quien se apiada del pobre le da gloria (14,31; cf 17,5; 15,25; 19,17; 22,22-23). El temor de Dios es fuente de vida, para apartarse de las trampas de la muerte (14.27), Con el temor de Dios se evita el mal (16.6). Por eso, la bsqueda de la felicidad, propia de este tipo de literatura sapiencial, no puede ser individualista, el xito jams se alcanza a costa del prjimo, pues en la senda de la justicia est la vida dice Pr. 12.28. Hay una fe firme de que la prctica de la justicia lleva a la felicidad, pero el obrar con maldad conduce al fracaso y la muerte. Aqu se origina la doctrina de la retribucin tan criticada cuando se convierte en dogma. En el fondo el ser humano quisiera eso: que la impunidad se acabe, que los buenos tengan su recompensa. Sin embargo eso no ocurre siempre, testigos son Job y Qohlet; y muchos de los pobres de hoy. Cuando la fe en la retribucin de acuerdo a las obras se convierte en dogma se distancia de su sentido original. Se convierte en sabidura rancia, incapaz de verificarse en la prctica. Porque muchos son los que sufren injustamente, sin ser malvados, y muchos malos gozan de riquezas y bendiciones prometidas solo a los justos. Hoy da en muchos pases de Amrica Latina se ha propagado una corriente teolgica llamada de la prosperidad. Esta corriente, que deja a un lado la gracia de Dios, en su forma ms cruda declara pecadores a los pobres y a los enfermos porque Dios no les ha dado ni bienes ni salud, y benditos a los ricos porque Dios les concedi las riquezas. Esta Jos Vilchez Lindes, Sabidura y Sabios en Israel, (Estella: Verbo Divino, 1995) pp. 45-50. 6Ttulo de un libro de texto cargado de proverbios (SXIII), compuesto para la educacin del prncipe Alfonso X, el futuro rey, llamado sabio posteriormente. Elsa Tamez, La teologa del xito en un mundo desigual, en RIBLA, 30 (1998), pp. 25-34. 7Cp. 5Cp.
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corriente es una propuesta de insensatez frente a la realidad del empobrecimiento sistmico y creciente. La fe en que algn da habr justicia para quienes obran el bien hay que verlo como un deseo y una promesa. De lo contrario se convierte en un teologa opresora. Lo vemos en el evangelio de Juan: quin pec, este ciego o sus padres....? preguntan los fariseos a Jess. Jess rechaza el planteamiento. Los proverbios, tanto bblicos como de otras culturas, por surgir de la experiencia, jams pueden ser dogmas.8 Cada sentencia responde a un contexto especfico. Al que madruga Dios lo ayuda puede ser un refrn que no tenga significado en otro momento, cuando el madrugar se vuelve intil: pues no por mucho madrugar, amanece ms temprano. Sin embargo, no hay que quedarse dormido porque: Camarn que duerme se lo lleva la corriente. Estas son flores de sabidura en las cuales el discernimiento de los tiempos es fundamental. El sabio Qohlet lo afirma: La mente del sabio sabe el cundo y el cmo, pues todo asunto tiene su cuando y su cmo. (Qo. 8.5b,6a). b. Eclesistico o Sabidura de Ben Sira Este libro, fue escrito en griego antes de la revolucin de los macabeos (168 a.C.) contra los selusidas. Jess Ben Sira, autor piadoso, retoma la tradicin sapiencial de los proverbios y se aparta de los cuestionamientos que Job y Qohlet hacen de la sabidura tradicional. Para este tiempo el helenismo estaba calando hondo en todas las culturas. Ben Sira echa mano de la sabidura tradicional para reforzar la fe de los judos en ese mundo donde las ideas helenistas se empiezan a arraigar en el pensamiento de los pueblos sometidos. Aparece por primera vez la conciencia histrica dentro de la sabidura: el autor hace un recuento de los patriarcas, como Alos hroes sabios@ del pueblo de Israel. Para reforzar la identidad juda Ben Sira recurre a la ley de una manera que ningn otro libro sapiencial lo hizo. Ms bien la sabidura de los libros anteriores tenda a separarse de las ordenanzas de la ley y a privilegiar el temor de Dios como principio de sabidura. Ben Sira le da un giro a esa posicin colocando la obediencia a la ley mosaica como algo propio de la sabidura. Hay una identificacin entre el temor de Dios y la obediencia de la ley: ALos que temen al Seor buscan su agrado, los que le aman buscan su ley. (2.16). Para el autor, en la ley est la sabidura. En este sentido encontramos en este libro una sabidura propiamente juda. Con razn se ha dicho que aqu se comienzan se observan ya las marcas del judasmo. 9 El libro est condicionado por su contexto histrico. No considerar este hecho puede llevar a sacar conclusiones contrarias a la sabidura, como por ejemplo: una obediencia ciega de la ley, sin el discernimiento que la sabidura exige puede llevar a acciones injustas y esclavizantes. Jess en los evangelios se opuso a este tipo de legalismo 8Claus
Westermann, Roots of Wisdom. The Oldest Proverbs of Israel and Other Peoples (Louisville: Westminster John Knox Press, 1995) p. 133. 9Vctor Morla Asensio, Libros sapienciales y otros escritos (Estella: Verbo Divino, 1994) p. 5
cuando dijo que el sbado haba sido hecho para el ser humano y no el ser humano para el sbado. c. Sabidura Como los dems libros de sabidura, este responde a los desafos de su tiempo. Fue escrito por un judo de la dispora en Alejandra para los judos de ese entorno. Su sabidura es contextual. Los judos menospreciados en Alejandra por su etnia y tradiciones necesitaban revalorar su legado sagrado.10 De forma sorprendente el autor de Sabidura inculturiza el pensamiento judo en el ambiente helenizado para subrayar el gran valor de las propias tradiciones. Utilizando categoras griegas como las de cuerpo y alma en la constitucin humana y la de la inmortalidad expone su sabidura con dos objetivos: que el judo se sienta orgulloso de su fe en Dios y su propia sabidura, y que sus ideas sean entendible no solo para el pueblo judo de la dispora sino para los no-judos. Gracias al contacto con otras sabiduras, el autor fue capaz de responder a los interrogantes que haban hecho Job y Qohelet con respecto a la doctrina de la retribucin. Si bien en esta historia se constata que a los malos les va bien y a los justos, mal, no se debe creer que el juicio de Dios termina en este mundo. Al final en la vida despus de la muerte, la justicia finalmente triunfar. Este es un gran salto en la conciencia del pueblo judo. Con ello se dio algo de confianza frente a las injusticias que ocurren en la historia humana. Uno de los grandes aportes de esta sabidura es su conciencia poltica. Segn Alonso Schkel, este libro es un Atratado de teologa poltica@. El tema de la justicia, como en todos los libros sapienciales de Israel, est muy presente, sin embargo, en este libro aparece con mayor profundidad no solo el tema de la justicia, sino el del juicio en este mundo y el venidero. En la mente de este sabio est el imperio romano como un gobierno injusto y falta de sabidura de Dios. El libro se escribe al final del primer siglo y principios del primero, justamente cuando surge el imperio romano. Sus crticas a las polticas de conquistas para imponer la pax romana se entienden claramente: ALuego, no les bast con errar en el conocimiento de Dios, sino que, debatindose en duro conflicto por la ignorancia, llamaron paz a tan graves males@. (Sb.14.22). Los gobernadores romanos no siguen los principios de la justicia verdadera. El autor recuerda cmo Dios castig con las plagas al imperio egipcio (Sb. 15-19). De manera que el pueblo de la dispora no debe vivir con temor. Dios est con l. Por eso termina su libro diciendo que nunca dej Dios de asistir a su pueblo en ningn lugar. (Sb. 19.22b). Pablo de Tarso retomar esta sabidura para criticar las prcticas del imperio romano (Cp. Ro. 1.18-31) Los enigmas de la vida: sabidura crtica a. Job
10P.
Ibid., 272s. 6
La sabidura presente en Job se distingue de la anterior porque plantea cuestiones de fondo sobre el sentido de la vida, en particular sobre el sufrimiento del inocente y la presencia del mal. En este libro la propuesta de los sabios sobre la retribucin se tambalea frente a la evidencia de la realidad concreta. Job, un hombre justo de acuerdo a los parmetros de la sabidura tradicional, cae injustamente en la desgracia. Esta situacin pone al desnudo una teologa abstracta que nada tiene que ver con lo que acontece en la historia. El libro presenta un drama humano a travs de bellos discursos, con dos posiciones teolgicas encontradas y cerradas. Job ataca a Dios, lo culpa de sus sufrimientos; los amigos, representantes de la sabidura tradicional, por el contrario, se tornan en abogados de Dios: atacan al que sufre para defender a Dios. Para la mentalidad de los sabios Job es un pecador y por eso sufre, debe, por tanto, confesar su pecado para que Dios le restaure. Job no acepta esa sabidura. Cuestiona a Dios y cuestiona la propuesta teolgica tradicional, desfasada de la realidad. No habr salida racional para estas posiciones cerradas. Los sabios son incapaces de escuchar discursos que cuestionan su sabidura y menos aun que cuestionen a Dios. Job no ofrece alternativas claras a ese pensamiento teolgico. No se puede culpar a Dios para que Job salga librado ni viceversa. El libro queda abierto para que el lector llegue a la conclusin de que Auna teologa que descansa cobre el rebajamiento y la violacin de la dignidad humana, no vale.@11 Gustavo Gutirrez ha visto en el libro una propuesta de lenguaje teolgico cargado de gratuidad, que rechaza el mercantilismo en las relaciones humano-divinas.12 Este libro ha sido y sigue siendo uno de los favoritos de la lectura latinoamericana de la biblia. En l se pueden escuchar los gritos de los 96 millones de indigentes que pululan por todo el continente.13 Escuchar los gritos de Job equivale tambin a cuestionar aquella teologa que no tiene relacin alguna con lo real o a aquella teologa que ofrece respuestas fciles a interrogantes de fondo, donde se juega la vida de los seres humanos, especialmente de los ms pobres. Asimismo, el libro ensea que es imposible poner de forma absoluta a los buenos de un lado y a los malos del otro. Hacerlo de esta manera puede llevar a genocidios legitimados por la religin. b. Eclesiasts o Qohlet Este libro se ha interpretado de muchas maneras, casi siempre subrayando un tono pesimista y de falta de alternativas para situaciones de crisis. El autor se pregunta, con mayor radicalidad que Job, sobre el sentido de la vida en la historia humana, cuando las cosas se dan al revs de lo esperado. La sabidura que proyecta es aquella que cuestiona con amargura todo lo que ocurre bajo el sol. Al igual que el libro de Job,
Pixley, El libro de Job. Comentario bblico latinoamericano (San Jos: SEBILA, 1982) p. 14. 12Gustavo Gutirrez, Hablar de Dios desde el sufrimiento. Una reflexin del libro de Job (Lima: CEP, 1986). 13Datos del 2002 de la comisin Econmica para A. L. y el Caribe (CEPAL), 7
11Jorge
Qohlet se caracteriza por echar abajo la doctrina de la retribucin debido a su falta de coherencia entre lo que se dice y lo que acontece. La sabidura del Eclesiasts puede ser fcilmente manipulable si se le ve como una filosofa de un anciano que vivi bien y que est cansado de la vida. Para el contexto latinoamericano esta visin no es muy til. Tampoco es til sacar un mensaje que invite a vivir la vida con los ojos cerrados frente a las miserias del mundo, porque todo lo que ocurre es vanidad (hebel); como lo seala el dicho que dice: comamos y bebamos que maana moriremos. Este es de los libros que es preciso ubicacin en su contexto para comprender las querellas de su autor. El libro se produce alrededor del siglo III, cuando el helenismo estaba en su apogeo y los reyes Tolomeos gobernaban el mundo circundante. Los estudiosos de ese tiempo subrayan el cambio radical de la poca y la novedad que reinaba en todos los mbitos: comercio, tecnologa, artes, polticas econmicas, militarismo, etc. Pareciera ser que la juventud aristocrtica palestina estaba fascinada con todo lo que proceda de Alejandra, el centro al cual todas las personas de las distintas provincias deseaban ir. Pocas personas vean el otro lado negativo de aquel sistema novedoso. Sin embargo, el sabio del Eclesiasts logra analizar con agudeza esa realidad y la denuncia en su libro declarando que todo es vanidad y atrapar viento, que no hay nada nuevo bajo el sol. El autor tiene razn. Es en este tiempo en que se desarrolla la esclavitud como sistema de produccin, en el que impera una ideologa de la eficacia sobre todas las cosas, en el que el ritmo de la vida era acelerado al grado de que no dejaba espacios para la humanizacin de las personas. El ojo crtico de Qohlet logra ver los efectos devastadoras y el deterioro de los valores de justicia y verdad. La sociedad est totalmente invertida: los malos viven muchos aos y viven con honores, de los buenos no hay memoria y mueren antes de tiempo, los pobres son oprimidos y nadie los consuela. De estas frustraciones trata el libro. Pero no hay que creer que su propuesta fundamental es sacar a luz las frustraciones. No, el sabio las saca a la luz con el fin de afirmar implcitamente que en medio de ellas habr que encontrar sabidura para resistir esos tiempos cronolgicos en espera de los tiempos kairolgicos, es decir oportunos; hay que tener fe en que en algn momento, la situacin cambiar, porque todo tiene su tiempo y su hora. Por pura fe, habr que creer que Dios controla los ritmos de la historia. Mientras tanto propone sobrevivir resistiendo con la sabidura popular (el libro recoge muchos proverbios), sortear las adversidades y afirmar, en todo momento que se pueda, la vida concreta, pues es don de Dios. Esto se hace comiendo, bebiendo, compartindola con la persona amada. Vivir este ritmo en la cotidianidad es sobrevivir con dignidad, y es asimismo afirmar la vida que el ritmo esclavizante del sistema niega. Sabidura bblica y sabidura de las culturas latinoamericanas
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La literatura sapiencial bblica conduce a reflexionar sobre la sabidura presente en las culturas de Amrica Latina y el Caribe. Estas culturas a su vez, colaboran en una comprensin ms profunda de la sabidura bblica. Todos los pueblos del mundo producen sabidura. Es algo innato al ser humano.14 Los antepasados mexicanos, por ejemplo, tenan sus sabios. Estos se esforzaban por hacer de todos los nhuatls personas honestas, que supiesen comportarse en el diario caminar, manejar el autocontrol y discernir frente a las encrucijadas de la vida. Se tena un ideal del ser humano maduro: El hombre maduro: un corazn firme como la piedra, un rostro sabio, dueo de un cara, un corazn hbil y comprensivo Para el pensamiento nhuatl, los seres humanos nacen sin rostro y con un corazn que necesita ser moldeado. La familia y los sabios tenan la tarea de ir dando forma al rostro y de ir humanizado el querer del corazn. El rostro era el smbolo de lo que constituye el yo y el corazn era el movimiento dinmico del ser humano que busca y anhela. Los sabios del Mxico precolombino tenan la tarea de ir forjando la personalidad de los seres; persona en nhuatl significa rostro y corazn. Un corazn firme como la piedra alude al autocontrol, un rostro sabio, al yo que sabe discernir bien y comportarse en la vida.15 Como esta cultura as tambin las culturas inca, maya, cuna, mapuche y todas las dems culturas, producen sabidura. Sus acercamientos podrn ser diferentes pero todos tienen como horizonte el hacer de los seres humanos personas que puedan vivir y convivir mejor en este mundo. Pero no solo hayamos sabidura en nuestros antepasados, pues la produccin de sabidura nunca cesa. Esta la podemos percibir en los proverbios o dichos que circulan en boca de todos.16 El que con nios se acuesta orinado amanece es una flor de sabidura que ensea a tener cuidado con las malas compaas para no lamentarse despus. Camarn que duerme se lo lleva la corriente es otro dicho muy conocido en el pueblo latinoamericano; invita a estar alerta en todo tiempo frente a los problemas u oportunidades que se presentan. La sabidura la podemos ver en diferentes gneros literarios: canciones, cuentos, poesas, novelas o ensayos sobre la vida. Hay sabidura en la cancin del dominicano Juan Luis Guerra: El alto costo de la vida, o en la de Juanes, el cantante colombiano, titulada A Dios le pido que habla de la violencia. En op. cit., p. 1. Miguel Len-Portilla, La Filosofa nhuatl estudiada en sus fuentes (Mxico: UNAM, 1979) p. 189-192. 15Cp. 14Westermann,
Dressler y Moellenburck, en su libro Sabidura popular, analizan a nivel popular los dichos bblicos, argentinos y alemanes. (El Dorado: Centro bblico DABAR, s/f 9
16Wolfran
un tango argentino, un corrido mexicano o una samba brasilea podemos encontrar sabidura cuando hay enseanzas sobre la vida cotidiana o se plantean interrogantes sobre el sentido de la existencia humana. Este es el carcter de la sabidura: no pertenece a nadie en particular, pero pertenece a todos los de la comunidad o regin. La sabidura siempre es compartida. En este sentido, la biblia est cargada de sabidura, una sabidura propia de la cultura hebrea y con gran influencia de las culturas circunvecinas. Cmo se origina la sabidura en las culturas? La sabidura se produce en el momento mismo en que existe el ser humano; cuando este se pregunta cmo conducirse en la familia, en la tribu o clan, en la sociedad; surge cuando las personas comienzan a interrogarse por la razn de ser de s mismos, de la creacin y de las cosas, y cuando entran en dilogo franco con la divinidad. La sabidura no es algo que simplemente se copia, aunque obviamente hay influencias profundas entre las culturas. Puede haber incluso prstamos exactos, pero estos lo llegan a ser cuando han calado en la propia cultura al grado de acogerlos como propios. Se trata generalmente de aquella sabidura que pas a formar parte de la literatura. Como por ejemplo aquella sabidura de Egipto ya hecha literatura, que fue recolectada por los sabios israelitas. (Pr. 22.1724.22) La sabidura ocurre primero de forma oral, pasa de generaciones en generaciones. Surge particularmente de observaciones perspicaces de los aconteceres cotidianos que por su reiteracin constate pueden verificarse. Si en la vida diaria observamos en los hijos a amigos un comportamiento similar al de las personas con la cuales se juntan, se verifica el proverbio El que anda con lobos, a aullar aprende. Los dichos o proverbios son sistematizaciones muy resumidas de la experiencia observada y verificada. En la cultura hebrea a estas sentencias o proverbios se les llamaba masal. Encontramos en la biblia muchos dichos, refranes, sentencias, como la que aparece en Jer. 31.29: En aquellos das no dirn ms: los padres comieron el agraz y los dientes de los hijos sufren de dentera; el profeta Ezequiel trae a colacin un proverbio contra Jerusaln: Mira, todos los autores de proverbios harn uno a propsito de ti, diciendo: Cual la madre, tal la hija (Ez. 16.44). Pero la fuente de la sabidura no se agota en esta forma natural de produccin sapiencial. La sabidura hebrea, por ejemplo, procede de una gran diversidad de fuentes: El espaol Jos Vilchez seala entre esas fuentes: la familia, la escuela, la experiencia, el intercambio, la tradicin, la reflexin, el dilogo y debate.17
17Cp.
Jos Vilchez Lindez, op. cit., pp. 36-43. 10
Lo mismo ocurre en las culturas de este continente. En la familia se inicia la formacin de la persona. El padre y la madre de la cultura nhuatl precolombina, por ejemplo, llamaba a su hija al cumplir los seis o siete aos para exhortarla sobre el modo de vivir y sobre el sentido de la vida18. Primero hablaba el padre y despus la madre. Algunas de las exhortaciones del padre: Aqu ests, mi hijita, mi collar de perlas finas...Ahora que ya iras por ti misma, date cuenta... como si fueras una yerbita, una plantita, as brotaste... Mira, escucha, advierte, as es en la tierra; no seas vana, no andes como quiera, no andes sin rumbo. Cmo vivirs? Cmo seguirs aqu por poco tiempo? Dicen que es muy difcil vivir en la tierra, lugar de espantosos conflictos, mi muchachita, palomita, pequeita... En un discurso largo le explica los placeres que el Dueo del cerca y del junto les ha otorgado a los humanos para hacer frente a los sufrimientos y le ensea asimismo los deberes que como mujercita debe asumir. Despus la madre contina con la exhortacin; entre su largo discurso encontramos estas bellas palabras: ...Escucha, es el tiempo de aprender aqu en la tierra, sta es la palabra: atiende y de aqu tomars lo que ser tu vid, lo que ser tu hechura. Por un lugar difcil caminamos, andamos aqu en la tierra. Por una parte un abismo, por la otra un barranco. Si no vas por en medio, caer;=as de un lado o del otro. Slo en el medio se vive, solo en el medio se anda. Hijita ma, tortolita, niita, pon y guarda este discurso en el interior de tu corazn. No se te olvide; que sea tu tea, tu luz, todo el tiempo que vivas aqu sobre la tierra. Esto nos recuerda el libro de Proverbios, que incluye la sabidura que viene del hogar (6.20-7.27). El padre la inicia con las siguientes palabras: Hijo mo, observa las rdenes de tu padre y no desprecies las enseanzas de tu madre... Lemuel, tambin recibe exhortaciones de su madre (Pr. 31.1-9). Qu te dir, hijo de mis entraas, hijo de mis promesas? ... Mucho despus de este proceso que se va constituyendo en tradicin desde la oralidad, se pasa a la escritura. As es en la mayora de las culturas, as ocurri en la tradicin sapiencial en Israel. Hoy da, en ciertas culturas de Amrica Latina, como las de sus pueblos originarios o afrodescendientes, la tradicin oral se conserva aun con gran fuera y constituye el legado ms importante de los abuelos y tatarabuelos. Sin embargo, no falta un miembro de la comunidad, o incluso fuera de ella, que recolecta exhortaciones son tomadas de Miguel Len-Portilla, Los antiguos mexicanos a travs de sus crnicas y cantares (Mexico: Fondo de cultura econmica, 1961) p. 149. 11 18Las
en forma escrita esa sabidura de los sabios o de los padres, que tan celosamente transmiten a sus contemporneos o descendientes. En las escuelas tambin se produce sabidura, se retoma la herencia sapiencial, se medita y se amplia. As ocurri en las escuelas de sabios israelitas y en las escuelas de nuestras culturas. El sabio nhuatl, por ejemplo, tena como tarea Aponer un espejo delante de la gente para hacerla cuerda y cuidadosa@, hacer sabios lo rostros ajenos, hacerlos tomar y desarrollar una cara@ y humanizar el querer de la gente@.19 El sabio para los nhuatls era Auna luz, una tea, una gruesa tea que no ahuma@. 20 Interrogantes de nuestros poetas antepasados sobre el sentido de la vida o sobre el ms all pueden entrar en un dilogo intercultural con los planteamientos de Job o de Qohlet. Es el ser humano un objeto de diversin de los Dioses, se pregunta el siguiente poema: El dador de la vida se burla: slo un sueo perseguimos, oh amigos nuestros, nuestros corazones conflian, pero l en verdad se burla.21 Ecos de Qohlet escuchamos en el siguiente poema de un poeta nuatl: Solo por breve tiempo, cual magnolia, hemos venido al mundo a abrir nuestra corola. Hemos venido solamente a marchitarnos. (Cese por un momento la amargura: aun por un momento disipemos la pena Qu cantaremos, oh amigos mos? (Con qu podemos tener deleite?22 Conclusin La literatura sapiencial bblica se presenta como una oportunidad para ser estudiada a la luz de los tiempos actuales, exigentes y complejos. Invita al discernimiento sabio y sereno frente la insensatez de una sociedad omnipresente cada vez ms consumista e insensible. El gnero sapiencial puede ofrecer lenguajes renovados y con ello cuestionar la indiferencia que carcome las comunidades cristianas de la postmodernidad. En el hoy, donde la globalizacin monocultural arrasa con las identidades, 19Len-Portilla, 20Ibid., 21Cp.
La Filosofa Nhuatl, op. cit., p. 179.
p. 65. Len Portilla, Los antiguos mexicanos, op. cit., p. 119. 22Parte del poema: ALa tirnica ley de la muerte@, en La literatura de los aztecas (Mxico: Ed. Joaqun Mortiz, 1964) p. 68. 12
la sabidura bblica puede entrar en dilogo con las culturas presentes y pasadas, enriquecindose mutuamente y colaborando en la humanizacin y realizacin de las personas, comunidades y pueblos. Contextualizando la literatura sapiencial es posible obtener consejos relevantes de los sabios bblicos.
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