NORMAS - COOPERACIÓN INTERCONFESIONAL
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NORMAS PARA LA COOPERACIN INTERCONFESIONAL EN LA TRADUCCIN DE LA BIBLIA
NUEVA EDICIN REVISADA ROMA 1987
PRESENTACION El Secretariado para la Unin de los Cristianos y las Sociedades Bblicas Unidas se complacen en presentar a todos los interesados una traduccin revisada de los Principios bsicos para la cooperacin interconfesional en la traduccin de la Biblia (1968).
El documento, titulado ahora: Normas para la cooperacin interconfesional en la traduccin de la Biblia , que afirma el espritu y sigue los principios propuestos en el histrico acuerdo publicado por primera vez en 1968, refleja la experiencia obtenida en la amplia produccin de traducciones desde entonces. Estas traducciones interconfesionales de la Biblia fueron posibles gracias a las Normas . Como resultado de los informes recibidos de los lectores, se han introducido pequeas modificaciones en la nueva edicin. Sin embargo, el acuerdo fundamental permanece inalterado: como antes, las traducciones interconfesionales seguirn basndose en un texto hebreo del Antiguo Testamento y en un texto griego del Nuevo Testamento aceptados por los especialistas de varias tradiciones eclesiales. La preparacin y la revisin de las traducciones se llevarn a cabo en estrecha colaboracin, con el objeto de que el nuevo texto sea bien recibido y usado por todos los cristianos y las comunidades cristianas que hablan la lengua en la cual se ha hecho la traduccin. La meta obvia de este esfuerzo interconfesional es producir ediciones de las Sagradas Escrituras que ofrezcan un mismo texto a todos los que hablan una misma lengua. Esto har posible, adems, y con frecuencia por primera vez, ofrecer un testimonio comn respecto de la Palabra de Dios en el mundo de hoy. Esta revisin de las Normas habr de ser,para todos los que estn interesados en obtener traducciones fidedignas y comprensibles de la Biblia, un instrumento eficaz para alcanzar esa meta. Esta es nuestra oracin. Que Dios bendiga a los que trabajan para hacer que su Palabra sea ms ampliamente conocida y vivida; y que por medio de ellos bendiga tambin a todos los que recibirn y leern estas nuevas traducciones interconfesionales. Ciudad del Vaticano, 16 de noviembre de 1987. JOHANNES Cardenal WILLEBRANDS Presidente Secretariado para la Unin de los Cristianos
LORD DONALD COGGAN Presidente Honorario Sociedades Bblicas Unidas
ULRICH FICK Secretario General
PIERRE DUPREY Secretario
1. ASPECTOS TCNICOS
1.1.
TEXTUALES
1.1.1 Uso de textos comunes 1.1.1.1. Nuevo Testamento: Los equipos interconfesionales de traduccin debern basar su trabajo en la edicin crtica del Nuevo Testamento Griego publicada por las Sociedades Bblicas Unidas, que es en s un esfuerzo conjunto de eruditos que representan a la Iglesia Catlica Romana y a otras iglesias cristianas. Como norma general, los traductores debern seguir este texto en aquellos pasajes clasificados con las letras A o B en The Greek New Testament, pero podrn preferir otras variantes que estn bien atestiguadas cuando el pasaje haya sido clasificado con la letra C.1 Aunque toda traduccin adecuada debe basarse en un texto crtico, se reconoce que hay situaciones en las que ciertas confesiones puedan requerir que algunos pasajes del Nuevo Testamento propios de la tradicin bizantina (representada, en forma amplia, por el Textus Receptus) se reflejen en la traduccin. Cuando este sea el caso, dicho material puede incluirse en notas al pie de pgina, con la correspondiente indicacin en el texto. La amplitud del ajuste textual depender, por supuesto, de la situacin local y deber estar cuidadosamente amparada por principios claros y detallados (vase la seccin 2). 1.1.1.2. Antiguo Testamento: Se recomienda que los equipos interconfesionales de traduccin utilicen la Biblia Hebraica Stuttgartensia publicada por la Sociedad Bblica Alemana.
Como norma general, deber usarse el texto masortico como base de la traduccin. Sin embargo, cuando haya problemas especiales en la forma tradicional del texto, los eruditos debern usar los resultados de las investigaciones textuales recientes as como las versiones antiguas respecto a otras formas del texto hebreo. Deber prestarse debida atencin a los nuevos conocimientos que proporciona el estudio de las lenguas semticas relacionadas con los idiomas bblicos, aunque es posible que ello d lugar a conflictos con las traducciones ampliamente aceptadas. Cuando se manejen problemas textuales, debern consultarse los volmenes del Hebrew Oid Testament Text Pro ject, preparados bajo los auspicios de las Sociedades Bblicas Unidas. 1.1.2. Canon
En muchos casos, cuando se recibe una peticin especfica de las iglesias, las Sociedades Bblicas publican ediciones de la Biblia que contienen aquellos libros que algunos llaman deuterocannicos y otros, apcrifos . El objetivo de las Sociedades Bblicas es proporcionar las Escrituras de acuerdo con el canon que deseen las iglesias. 2 1
The Greek New Testament clasjfica con la letra A aquellos pasajes cuyo texto se considera prcticamente seguro. La B indica que hay algunas dudas de menor peso, y la C indica que hay bastantes dudas en los textos correspondientes. Vase una explicacin ms completa sobre este sistema de clasificacin en la introduccin a The Greek New Testament. 2 Debe seflalarse que los catlico-romanos generalmente llaman libros deuterocannicos a aquellos libros del canon griego no incluidos en el canon hebreo del Antiguo Testamento, en tanto que los protestantes, por lo general, se refieren a ellos (y a ciertos libros adicionales) como apcrifos. Esto crea confusin, ya que en los medios catlico-romanos las expresiones los apcrifos o libros apcrifos se refieren a libros que nunca fueron aceptados dentro del canon. Los protestantes se refieren a estos libros como los pseudoepgrafos o libros pseudoepigrficos. Es obvio que hace falta una terminologa comn, pero las tradiciones terminolgicas estn hondamente arraigadas y probablemente tendrn que seguir siendo respetadas todava por algn tiempo.
Se reconoce que, por un lado, una edicin de la Biblia completa que lleve el imprimtur de las autoridades catlico-romanas deber contener los textos deuterocannicos y que, por otro lado, aunque algunas iglesias protestantes han usado los apcrifos, a la gran mayora le es imposible aceptar una presentacin del Antiguo Testamento que no haga una clara distincin entre estos textos y el canon hebreo tradicional. Se sugiere que estas dos posiciones han sido, de hecho, reconciliadas cuando las ediciones de la Biblia que publican las Sociedades Bblicas y que llevan el imprimtur de las autoridades catlico-romanas incluyen normalmente los textos deuterocannicos como una seccin separada, antes del Nuevo Testamento. En el caso del libro de Ester, la traduccin del texto griego completo continuar imprimindose en la seccin de los deuterocannicos, y la traduccin del texto hebreo entre los libros del canon hebreo. Las adiciones al libro de Daniel se presentarn aparte, en la seccin separada. En el caso de Ben Sirac, lo recomendable sera imprimir el texto breve, tal como aparece en los principales manuscritos griegos, pero tomando en cuenta, a la vez, los textos hebreo y siriaco. Los textos ms extensos, que se encuentran en otros manuscritos griegos y latinos y, posiblemente, otras variantes en hebreo, podran imprimirse, de ser necesario, en las notas.
1.2.
Aspectos exegticos
1.2.1. EXGESIS A la luz de la creciente colaboracin y acuerdos entre eruditos de diferentes confesiones cristianas, deber establecerse una base exegtica comn mediante la adopcin de comentarios y obras especializadas que sean mutuamente aceptables. 1.2.2. Informacin adicional para los lectores
Tanto las necesidades del lector como lo que esperan las iglesias pueden satisfacerse proporcionando la siguiente informacin adicional: 1.2.1.1 Variantes textuales: textos que tienen mucha posibilidad de ser originales o que reflejan una larga tradicin en las traducciones existentes. 1.2.1.2 Otras traducciones posibles: interpretaciones diferentes que se basan ya sea en ambigedades de las lenguas originales o en diferentes formas de expresin en los idiomas receptores. 1.2.1.3 Explicacin de nombres propios: traducciones literales de nombres propios, cuando el significado del texto depende de una identificacin de lo que se conoce como etimologas populares; por ejemplo, Isaac, Israel, Jess (en ciertos pasajes cruciales del texto). 1.2.1.4 Juegos de palabras: identificacin, en los idiomas originales, de significados o formas de palabras relacionadas entre s, como, por ejemplo, pneuma que significa espritu y viento (Juan 3). 1.2.1.5 Informacin histrica: breve identificacin de personajes, lugares y acontecimientos relacionados con lo que se conoce como historia secular . Gran parte de esta informacin puede proporcionarse en forma de mapas (con nombres propios antiguos y modernos), en un glosario y en un ndice (que incluyan explicaciones breves). 1.2.1.6 Diferencias culturales: explicaciones de trminos que se refieren a aspectos sociales, religiosos o culturales, como, por ejemplo (i) individuos o grupos, como fariseos, saduceos, herodianos, etc.; (ii) objetos de forma y funcin radicalmente diferentes, como, por ejemplo, pesas y medidas (para que el texto tenga significado debern explicarse los sistemas de pesos, medidas y monedas; si no se hace esto en el propio texto de la traduccin, deber proporcionarse la informacin en notas al pie de pgina o en un glosario); (iii) costumbres bblicas; por ejemplo, debe explicarse que sentado a la derecha implica distincin y honor, ya que en algunas sociedades el lugar preferido es a la izquierda. Esta informacin adicional (de la naturaleza de la explicada entre 1.2.2.1. y 1.2.2.6.) que se haya ido preparando durante el proceso de traduccin para ayudar a la comprensin correcta del texto, deber reproducirse en todas las ediciones de la Biblia.
1.2.2.7. Introducciones: breves guas de carcter objetivo, para ayudar al lector a captar la importancia de la Biblia, de los Testamentos, de grupos de libros, de los libros mismos y de las secciones. Podrn incluirse bosquejos, ayudas para la comprensin de la estructura del discurso, y breves exposiciones de temas centrales. 1.2.2.8. Sistema de referencias: lista de otros pasajes en los que haya contenido paralelo, acontecimientos histricos similares, citas, casos bien definidos de alusiones, y presentacin semejante de temas. 1.2.2.9. Ttulos de secciones: colocacin de frases de identificacin como ttulos de secciones importantes. Los lectores solicitan cada vez ms que se usen ttulos de secciones en el texto, para localizar ms fcilmente los pasajes, indicar dnde se inicia una narracin o discurso determinados, y darle variedad a la presentacin impresa. Estos ttulos debern diferenciarse del texto por su colocacin y por el uso de otro tipo de letra, y, hasta donde sea posible, debern consistir de palabras o frases tomadas del texto, al que debern identificar y no interpretar. Algunos comits han considerado la posibilidad de explicar las diferentes creencias mediante una nota en la que se indique que los catlico-romanos sostienen ciertas interpretaciones y otras comunidades cristianas sostienen otras. Este procedimiento no es aconsejable, pues tiende a acentuar las diferencias; tampoco se considera necesario, ya aue la mayora de las diferencias de interpretacin pueden tratarse ms objetivamente en notas marginales acerca de otras posibles traducciones, si el asunto en cuestin es importante. Ms an, rara vez hay que entender las verdaderas diferencias de interpretacin desde el punto de vista simplista de que corresponden distintiva-mente a una u otra tradicin, ya que las diferencias de orientacin exegtica varan tanto dentro de una confesin determinada como entre diversas confesiones. Por consiguiente, es mucho ms prudente identificar las diversas posiciones en la historia de la interpretacin sin indicar que pertenecen a una u otra confesn cristiana. Cuando tales diferencias no tienen gran importacia, lo mejor es omitir sencillamente cualquier referencia al asunto, en beneficio del trabajo conjunto. La informacin adicional para ayuda al lector que acaba de mencionarse se encuentra, por lo general, en la pgina especfica del texto donde aparece la dificultad; pero, si una nota de este tipo apareciera con frecuencia, sera mejor resumir los datos en tablas de pesas y medidas o en glosarios de trminos poco conocidos. Las restricciones sobre el tipo de notas de ninguna manera excluyen la posibilidad de que las diferentes confesiones usen el texto de la traduccin en la publicacin, por separado, de comentarios que ayuden al lector a comprender y apreciar ms plenamente la naturaleza y el significado de las Sagradas Escrituras a la luz de sus propias tradiciones. El editor o los editores debern hacer todo lo posible para asegurar que las notas no sean ofensivas para ninguna de las iglesias para las cuales se ha preparado la traduccin. 1.2.3. Material suplementario En el caso de cierto tipo de publicaciones, deber estudiarse la conveniencia de aadir algunas secciones, como glosarios, ndices, concordancias, mapas, ilustraciones, etc. Es especialmente importante que las Biblias completas ofrezcan recursos de este tipo para ayudar al lector a comprender el texto. Ms que cualquier otro recurso suplementario, las ilustraciones son las que plantean los problemas ms complicados, pues hay muchos conceptos diferentes de lo que es artstico, y hay diversas opiniones sobre lo que es adecuado para la Biblia. Ms aun, lo que en una cultura es estticamente agradable e histricamente significativo, en otra puede ser muy mal interpretado. En vez de usar ilustraciones que sean meramente decorativas (a menudo de dudoso valor artstico y de pertinencia apenas pasajera), los editores deberan proporcionar informacin adecuada o promover alguna medida de identificacin e inters psicolgicos por medio de ilustraciones de carcter simblico y dramtico. Al incluir ilustraciones, es de suma importancia que los traductores y los consultores de traducciones tengan la oportunidad de revisar las ilustraciones para asegurar que estas se relacionen correctamente con el texto. Si se desea incluir un prefacio, en el caso de ediciones interconfesionales, este deber limitarse a recomendar las Sagradas Escrituras al lector. No es costumbre de las Sociedades Bblicas Unidas mencionar los nombres de los traductores o consultores en las traducciones de las Escrituras ni asociarlos con estas.
1.3.
ASPECTOS LINGUSTICOS
1.3.1. Ortografa Cuando suceda que distintos grupos usen diferentes sistemas ortogrficos, estas diferencias debern resolverse aplicando principios cientficos que se hayan elaborado cuidadosamente antes de dar pasos importantes en la traduccin interconfesional de las Escrituras. Sin embargo, es importante tener en cuenta que pueden hacerse cambios ortogrficos en cualquier etapa anterior a la publicacin, por lo que el proyecto de traduccin puede avanzar rpidamente an cuando queden pendientes decisiones sobre problemas de ortografa. Las diferencias ortogrficas abundan en zonas recientemente alfabetizadas. Con frecuencia, son el resultado de la diversa formacin de los primeros misioneros y de sus diferentes orientaciones lingsticas. No es fcil introducir cambios en estos sistemas, pero, si hay buena voluntad, inters en la cooperacin cristiana y eficacia pedaggica, generalmente pueden encontrarse soluciones prcticas. Al mismo tiempo, se reconoce que los problemas de ortografa no son meramente lingsticos, sino que, en gran medida, son sociolingsticos. Factores culturales como la conformidad con un idioma de prestigio, y los elementos psicolgicos de eficiencia y rapidez en la lectura son, con frecuencia, ms importantes que consideraciones puramente lingusticas. 1.3.2. Nombres propios Antes que cualquier texto interconfesional pueda ser adoptado o cualquier traduccin pueda entregarse para publicacin, es necesario llegar a un acuerdo sobre las formas de los nombres propios, Los factores que complican este acuerdo son: a) el uso tradicional que hacen los catlico-romanos de las formas latinas como base de la transliteracin, incluyendo an ciertas formas declinadas de palabras latinas; b) el uso que hacen los protestantes de idiomas europeos como base de la transliteracin, ms comnmente del ingls; c) el dominio que ejercen los idiomas locales, nacionales o del comercio, como el francs, el portugus, el espaol y el swahili, en contraste con los sistemas que usan los misioneros catlico-romanos y protestantes; d) el apego a formas particulares de nombres propios como smbolos de diferencia religiosa. En el caso de idiomas principales de tradicin relativamente antigua, las diferencias de uso pueden resolverse, por lo general, siguiendo con ms fidelidad las formas griegas y hebreas, con dos excepciones principales: (a) los nombres de personajes del Antiguo Testamento que se mencionan en el Nuevo Testamento debern conservar la forma que se usa en el Antiguo Testamento, y (b) ciertas formas de nombres ampliamente conocidas pueden estar tan arraigadas en el uso popular o local que no resulte fcil cambiarlas. 1.3.3. Prstamos Hay dos clases principales de prstamos: (a) trminos prestados en el pasado mediante procesos lingsticos normales y, con frecuencia, totalmente absorbidos por el idioma local; en este caso, ya son de hecho parte del vocabulario de ese idioma, y (b) trminos expresamente introducidos por primera vez en traducciones bblicas. Los catlico-romanos y los protestantes han manifestado dos tendencias bastante distintas en relacin con prstamos lingsticos. En gran medida, los catlico-romanos han hecho prstamos mayormente del latn, en tanto que los protestantes lo han hecho del griego, del hebreo o de idiomas europeos modernos: los trminos teolgicos son de origen griego y hebreo, y los culturales, de idiomas europeos. El prstamo de palabras (aparte de los nombres propios), como, por ejemplo, las palabras para gracia , debern mantenerse al mnimo ya que las palabras que todava no se usan en el lenguaje receptor son trminos vacos. Pero, si se considera necesario el prstamo, por lo general debera hacerse de lenguas modernas y no de lenguas antiguas. Todos los idiomas tienen un vocabulario suficientemente amplio o una serie de equivalentes fraseolgicos que hacen casi innecesario el prstamo. En el caso de las lenguas
menores, los prstamos debern hacerse de las lenguas modernas de las cuales normalmente toman los trminos que se requieren a causa del avance de la tecnologa y el comercio, y por los contactos sociales. 1.3.4. Estilo Cualquier traduccin interconfesional deber esforzarse por lograr un estilo que tenga sentido y sea, a la vez, de agradable lectura en pblico. Deber tener sentido tanto para la gente que es de la iglesia como para la que no lo es. Deber usar tambin un lenguaje adecuado a la importancia del lenguaje y que refleje el uso actual. En situaciones en las que los idiomas tienen una larga historia de traduccin bblica, hay que enfrentar en forma realista el problema del lenguaje tradicional , pues, con frecuencia, ese lenguaje es de gran valor en el cuidado pastoral, dadas sus profundas connotaciones espirituales y teolgicas. Por consiguiente, y hasta donde sea factible, deber usarse esta terminologa, sobre todo en contextos litrgicos, siempre y cuando las expresiones que se usen sean equivalentes funcionales del texto que se traduce. Es un error suponer que en los principales idiomas del mundo debe haber slo una traduccin que se considere de carcter autntico. Aunque cada vez es menos necesario preparar diferentes traducciones para diversos dialectos geogrficos, muchos idiomas cuentan con importantes dialectos sociolingsticos. Esta diversidad de idiomas y las correspondientes diferencias de objetivos en la traduccin hacen ver que, en muchas situaciones, no slo es deseable sino an necesario que haya ms de un estilo.
- PROCEDIMI ENTOS Los procedimientos variarn radicalmente, dependiendo de la naturaleza del proyecto (una nueva traduccin o una revisin), del nivel de capacitacin y educacin de la comunidad cristiana, de si el ambiente psicolgico favorece la cooperacin, y del apego de una u otra comunidad a sus tradiciones distintivas. En todos los trabajos, cuando menos algunos de los siguientes aspectos del procedimiento figuran de modo significativo en el desarrollo de un programa de traduccin.
2.1.
ATMSFERA PARA LA COOPERACIN
El que una revisin o una nueva traduccin pueda realizarse en colaboracin, en un lugar determinado, depende en gran medida de las actitudes que, en cuanto a la traduccin, sostengan las respectivas confesiones. Estas actitudes afectan de manera importante la poltica y los procedimientos que han establecido las Sociedades Bblicas, que generalmente son las que poseen los derechos de autor de las Escrituras, en representacin de las iglesias. Por lo tanto, cualquier trabajo que se haga en colaboracin requiere que se llegue a un acuerdo lo ms amplio posible.
2.2.
REVISIN O NUEVA TRADUCCIN
En general, es preferible hacer una nueva traduccin que intentar la revisin de un texto existente. Esto hace posible evitar adhesiones tradicionales indebidas, da libertad para adoptar nuevas formas de lenguaje y un estilo ms adecuado, demuestra que hay una verdadera cooperacin interconfesional y ofrece bases tanto psicolgicas como eruditas para que se tomen decisiones creativas.
2.3.
ESTRUCTURA ORGANIZATIVA
Para que el desarrollo de un programa de traduccin sea el ms adecuado, se necesitan tres grupos: 1. un equipo de traductores, 2. un comit revisor, y 3. un grupo consultivo. 2.3.1. Equipo de traductores Deber constar de no ms de seis personas altamente capacitadas, pertenecientes a la Iglesia Catlica Romana y a otras iglesias cristianas, y debern poseer cuatro caractersticas esenciales: a) b) c) d) cualidades comparables; habilidades complementarias; respeto mutuo; capacidad para trabajar juntos.
Por otra parte, es esencial que estas personas tengan la oportunidad de dedicar suficiente tiempo al trabajo, pues su buena voluntad debe ir acompaada por la oportunidad de llevar a cabo el programa. En algunas ocasiones, se han asignado tareas a miembros de equipos de traductores, pero no se les ha provisto de lo adecuado para que puedan realizar esos proyectos. 2.3.2. Comit revisor Constar de no ms de diez personas particularmente cualificadas para hacer un estudio cientfico del texto, la exgesis y el estilo. Este comit deber contar con una representacin adecuada de catlico-romanos y de otras confesiones cristianas, sin olvidar que una de las consideraciones ms importantes para escoger a los miembros del comit es que posean habilidad tcnica. Los miembros debern presentar sus sugerencias casi siempre por correspondencia, aunque para ciertos asuntos claves sern invitados a reunirse con el equipo de traductores. 2.3.3. Grupo consultivo Constar, dependiendo del idioma y de las circunstancias, de no ms de cincuenta personas que sern elegidas por el puesto que ocupen como dirigentes de las iglesias y por ser representantes de diferentes grupos: eclesisticos, polticos y geogrficos. La ayuda que presten los miembros de este grupo ser siempre por correspondencia. Con frecuencia, se necesita un coordinador de proyectos para que se encargue de recibir y despachar borradores, hacer arreglos para las reuniones del equipo de traductores y del comit revisor, y para coordinar el trabajo en general. En la mayora de los casos, es esencial que se cuente con servicios secretariales para que el trabajo se presente adecuadamente y las decisiones queden debidamente registradas.
2.4.
CAPACITACIN Y NOMBRAMIENTO DEL PERSONAL
Los miembros del equipo de traductores y del comit revisor debern ser seleccionados cuidadosamente, previa consulta a fondo con todos los dirigentes que corresponda, mientras que los miembros del grupo consultivo podrn ser nombrados por sus respectivas comunidades. A fin de encontrar las personas mejor cualificadas para formar el equipo de traductores y el comit revisor, es necesario seguir procedimientos informales en la toma de decisiones. Es decir, los consultores de traducciones efectan un amplia investigacin para valorar las capacidades tcnicas de esas personas, as como la probabilidad de que trabajen juntas eficientemente. Despus de averiguar acerca de la disponibilidad de esas personas, en consulta con dirigentes de las iglesias, podrn ser formalmente propuestas por sus respectivas iglesias y nombradas por las Sociedades Bblicas. Se ha percibido, con frecuencia, que es de sumo valor tener programas de capacitacin inicial para los posibles traductores y miembros del comit revisor, como parte del proceso que lleva a su nombramiento. Los consultores de traducciones debern dirigir este
tipo de pro. gramas de capacitacin, pues ellos mismos po. drn observar despus el trabajo de cada persona al desempearse activamente en las tareas de traduccin. De esta manera, las recomendaciones de los consultores respecto a los miembros del equipo de traductores y del comit revisor podrn hacerse ms objetivamente. Como norma general, los traductores son contratados por sus iglesias y no directamente por las Sociedades Bblicas. Esto se hace necesario porque despus de terminar el proyecto de traduccin, los traductores, normalmente, vuelven al trabajo que tenan antes. No obstante, todas las condiciones de trabajo debern establecerse en consulta con la Sociedad Bblica nacional y el consultor de traducciones correspondiente, ya que para la supervisin del programa global se requiere que haya equilibrio entre los miembros del equipo de traductores, que provienen de diferentes iglesias. En la mayora de los casos, el consultor de traducciones ser la persona ms directamente comprometida en la capacitacin de los traductores y en la presentacin, para su aprobacin, del texto final de la traduccin.
2.5.
ELABORACIN DE PRINCIPIOS
Para que un programa de traduccin est adecuadamente asesorado, para asegurar que los resultados sean Consistentes y para hacer posible que haya esfuerzos conjuntos creativos, debern elaborarse principios detallados que abarquen toda la amplia gama de aspectos tcnicos, como por ejemplo, el texto que ha de usarse, la base exegtica, el sistema de transliteracin, el nivel de estilo, etc. La elaboracin adecuada de principios es la mejor garanta del xito de un proyecto de traduccin o revisin. En primer lugar, al observar los principios se tiene un alto grado de seguridad de que el trabajo de los traductores ser aceptado por las confesiones cuyos dirigentes han aprobado y aceptado estos principios. En segundo lugar, la elaboracin de estos principios ayuda a que se resuelvan ms rpidamente los problemas de traduccin, ya que las personas a quienes afectan pueden discutir en favor o en contra de los principios en vez de hacerlo en favor o en contra de ellos mismos. Por otra parte, los principios son una ayuda importante para que haya mayor coherencia en la traduccin, pues aun en el caso de que deba cambiarse un principio por la experiencia que se haya tenido en el trabajo, todos los materiales anteriores pueden ajustarse de conformidad con el cambio hecho, de modo que el trabajo final sea bsicamente uniforme.. El consultor de traducciones deber ayudar al equipo de traductores a elaborar los principios que se apliquen a la traduccin en particular que se est considerando.
2.6.
SUPERVISIN EDITORIAL
El consultor de traducciones ser el responsable de la supervisin editorial. Esta supervisin no significa necesariamente que deber estar vigilando el trabajo de forma continua. Lo que se pretende, ms bien, es que haya una persona que ayude a los traductores a resolver los problemas que surjan mientras se realiza el trabajo.
2.7.
DERECHOS DE AUTOR: INTEGRIDAD Y USO DEL TEXTO
Para que los programas de traduccin interconfesional lleven a una cooperacin significativa en la produccin de ediciones de las Sagradas Escrituras, es importante evitar que diferentes casas de publicaciones publiquen diferentes textos. Si el resultado de los esfuerzos conjuntos es slo producir diferentes textos que sean publicados por diferentes editores, ser casi inevitable que en cinco o diez aos los textos vuelvan a cambiarse, y el resultado final ser la existencia de Biblias diferentes en vez de una produccin interconfesional. Aun cuando el mismo texto lo publiquen diferentes editores, puede convertir-se en objeto de bastante presin al sometrsele a una serie de modificaciones menores que en poco tiempo se habrn convertido en cambios mayores. Por supuesto, esto no significa que deba haber slo una edicin de las Escrituras que contenga precisamente las mismas ayudas suplementarias o marginales, ya que una variedad de formatos y tipos de material suplementario puede ser til para alcanzar los diferentes sectores de una comunidad. Sin embargo, una vez
que se ha llegado a un acuerdo sobre una nica orientacin en el trabajo de traduccin o revisin, es conveniente preveer la necesidad de hacer efectivo ese acuerdo mediante la aplicacin continua de los mismos procedimientos. Los derechos de autor de la traduccin y del texto publicado son normalmente propiedad de la Sociedad Bblica o de las Sociedades Bblicas Unidas, pero en el caso de una publicacin conjunta, los derechos de autor sern tambin conjuntos. Si alguna de las partes que colaboraron directamente en la traduccin de un texto tiene alguna inquietud en cuanto a la integridad o uso futuros del texto, el editor o los editores podrn solucionar este asunto mediante una disposicin contractual.
2.8.
NOMBRE E IMPRIMATUR
Las ediciones interconfesionales de las Escrituras llevan normalmente el nombre de la Sociedad Bblica aparezca en la pgina del ttulo, y el imprimtur de la autoridad catlica romana competente aparezca en el reverso de esa pgina. Este es el procedimiento que normalmente se sigue en los libros autorizados por la Iglesia Catlica Romana. En algunas circunstancias, sin embargo, podra ser prudente incluir, en lugar de un nihil obstat e imprimtur formales, un prlogo con la recomendacin de las autoridades eclesisticas.
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